Cebolla

 

Cultivo de la cebolla

La cebolla, Allium cepa L., es una planta herbácea bianual que pertenece botánicamente al género Allium, enmarcado dentro de la familia de las Liliaceas.

La planta de cebolla es cultivada por su bulbo comestible, formado el primer año de cultivo y está constituido por varias capas carnosas en forma de escamas. Este bulbo desarrollaría, en el segundo año de permanencia en el suelo, la parte reproductiva constituida por un tallo floral hueco y cilíndrico que termina en una inflorescencia en umbrela, que no es interesante para el agricultor. En la parte inferior del bulbo se desarrolla el sistema radicular, que es fasciculado, corto y poco ramificado.

Exigencias agroclimáticas del cultivo

La cebolla es una planta que prefiere un clima templado y cálido, pero eligiendo las variedades adecuadas se puede adaptar a casi todo tipo de clima, soportando temperaturas bajo cero en las primeras fases de cultivo. La temperatura óptima para que el cultivo se desarrolle adecuadamente debe estar comprendida entre 14 y 32 ºC y su germinación se produce a una temperatura mínima de 4ºC.

La planta de la cebolla prefiere riegos regulares debido a que cambios bruscos en la humedad del suelo pueden ocasionar el agrietamiento de los bulbos. El riego adecuado sería mantenerse por encima del 60% del agua disponible en los primeros 40 cm del suelo.

El cultivo de la patata no es muy exigente en cuanto a suelos, debido a la gran diversidad de variedades que existe en el mercado que nos da la oportunidad de elegir la más adecuada para nuestro suelo, aunque prefiere como casi todos los cultivos, suelos de textura media, profundos, bien drenados, ricos en materia orgánica y un pH entre 6 y 6.5.

Requerimientos nutricionales

El cultivo de la cebolla necesita de nutrientes esenciales para un correcto desarrollo y la falta o el exceso de alguno de ellos produciría problemas en el cultivo. Estos nutrientes los podemos clasificar, según su concentración en el tejido vegetal, en: macronutrientes primarios (Nitrógeno, Fósforo y Potasio), macronutrientes secundarios (Calcio, Magnesio y Azufre) y micronutrientes (Boro, Cloro, Cobre, Hierro, Molibdeno, Manganeso y Zinc).

Normalmente en los suelos, nos encontramos concentraciones de nutrientes inferiores a las necesidades del cultivo, por lo que tenemos que aportarlos por medio de la fertilización. Para conocer la cantidad de nutrientes que debemos aportar, debemos conocer el nivel de fertilidad de nuestro suelo, determinado mediante un análisis de suelo; y debemos realizar un balance entre las pérdidas de los nutrientes del suelo (extracciones del cultivo, lixiviación, volatilización y precipitación de los nutrientes, etc.) y las aportaciones que realizamos al mismo (agua de riego, materia orgánica y fertilizantes principalmente).

Las extracciones de nutrientes, que va a realizar nuestro cultivo del suelo, van a depender de la producción potencial de este. En la siguiente tabla, se presenta las extracciones del cultivo de la cebolla en condiciones normales:

Tabla 1. Extracción de nutrientes del cultivo de la cebolla expresada en kg por tonelada de producción. Guía práctica de la fertilización racional de las plantas. MARM (2011)

N (kg / t) P2O5 (kg / t) K2O (kg / t)
2,1-2,5 0,9-1,5 3-3,8

Recomendaciones de fertilización

Una vez conocida la cantidad de nutrientes que debemos suministrar a nuestro cultivo, debemos determinar la cantidad de fertilizantes que debemos aportar.  En la tabla 2, se presenta a modo orientativo, las unidades de fertilizantes medias que tenemos que aportar al cultivo de la cebolla para una producción esperada de entre 60-70 t/ha, teniendo en cuenta las extracciones y consideraciones que debemos tener sobre este cultivo. Es recomendable aplicar en torno al 30 – 50 % del total de nitrógeno en fondo, junto al fósforo y el potasio, y el resto repartido en una o dos coberteras.

Tabla 2. Necesidades aproximadas de las unidades fertilizantes a aportar al cultivo de la cebolla para una producción de entre 60-70 t/ha. Guía práctica de la fertilización racional de las plantas. MARM (2011).

N (kg/ha) P205 (kg/ha) K20 (kg/ha)
145-160 60-100 200-250

Una vez conocida la cantidad de cada una de las unidades fertilizantes que es necesario aportar para nutrir adecuadamente el cultivo de la cebolla, debemos definir el fertilizante que debemos utilizar. Hispalense de Líquidos, cumpliendo con su objetivo de dar soluciones nutricionales altamente efectivas para el cultivo de la cebolla, fabrica fertilizantes a la medida del agricultor, tanto en versiones líquidas como sólidas para adecuarse a las necesidades individuales de cada variedad, ambiente y sistema de aplicación. Entre ellos nos encontramos:

ABONADO FONDO ABONADO COBERTERA
FERTIGOTA LENT NEOGOTA
FERTIGOTA SUSPENSIÓN / SATURADA FERTIGOTA NITROGENADO
HEROSOL ORO HEROSOL ORO
HEROSOL SULFATÓN
HERONIT

Para la programación de un plan de fertilización ajustado a sus necesidades, consulte con nuestro responsable de Hispalense de Líquidos en la zona, o póngase en contacto con nosotros a través del email: departamentoagronomico@herogra.com

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